En enero la venta vehículos tuvo resultados mixtos: comercialización de buses 54% por debajo de la cifra prepandemia

La venta de tractores y camiones sí presenta cifras mayores a las registradas antes la pandemia.

 

La venta de vehículos nuevos registró resultados mixtos al cierre de enero último. Así lo informó la Asociación Automotriz del Perú (AAP) al analizar las cifras de los subsectores que componen este mercado (livianos, pesados y menores) tras anotar que la diferencia de comportamiento obedece a la recuperación disímil entre las distintas actividades económicas en el país.

Vehículos livianos

De acuerdo con información oficial proporcionada por Superintendencia Nacional de Registros Públicos (Sunarp), la venta de vehículos nuevos livianos (conformado por automóviles, camionetas, pick up y furgonetas, station wagon, SUV y todoterrenos) alcanzó las 14,245 unidades en enero de 2022. “Esta cifra es superior en 13.4% respecto a similar mes del año anterior, mientras que si lo comparamos con enero de 2020 -previo a la pandemia- observamos un descenso de 1.2%”, explicó Alberto Morisaki, Gerente de Estudios Económicos de la AAP.

Al desagregar la información un poco más, dijo, se observa que en el mes analizado la venta de automóviles y station wagon se situó en 3,804 unidades, retrocediendo en 4.1% frente a enero del 2021 y en 26.4% con relación al primer mes del 2020. En tanto, las ventas de SUV llegaron a 5,933 unidades (+26.2% vs 2021, +25.1% vs 2020), las de camionetas fueron de 1,582 unidades (-7.2% vs 2021, -30.1% vs 2020), y las de pick up y furgonetas subieron a 2,926 unidades (+33.6% vs 2021, +30.5% vs 2020).

Para Morisaki, el crecimiento anual registrado por la venta de vehículos livianos responde al dinamismo en la venta de SUV, y de pick up y furgonetas. “Los primeros se han convertido en una de las opciones preferidas entre los consumidores debido a su versatilidad y adaptabilidad a las vías peruanas, relación calidad-precio, y al aumento de la oferta y promociones por parte de los concesionarios. Por su parte, el desempeño positivo de las pick up y furgonetas fue influenciado por la mayor demanda de las empresas y personas, quienes adquieren este tipo de unidades para el transporte de bienes y/o entregas a domicilio, en un contexto de mejoría de las diversas actividades económicas, entre ellas el comercio mayorista y minorista”, indicó.

 

Vehículos pesados

De otro lado, la comercialización de vehículos pesados registró un comportamiento dispar al inicio del 2022. En ese sentido, la venta de camiones y tractocamiones llegó a 1,235 unidades, evidenciando una expansión de 6.1% frente a enero de 2021 y de 25.3% en comparación al primer mes del 2020.  El especialista de la AAP explicó que, “el crecimiento responde al mayor dinamismo de los diversos sectores económicos, tras la reducción gradual de las restricciones implementadas por el Gobierno para la contención del COVID-19. La recuperación de las actividades que requieren de estos vehículos, como minería, construcción, industria manufacturera, entre otros, ha permitido que el mercado de camiones y tractocamiones recupere sus niveles de venta observados previos al brote vírico”. 

 

 

En tanto, la venta de minibús y ómnibus cerró el primer mes del 2022 con 178 unidades vendidas, cifra inferior en 19.8% y 54.9% respecto a enero del 2021 y 2020, respectivamente. El resultado reportado en el mes de análisis ha seguido la tendencia que muestra dicho segmento desde el 2021. Es cierto, acotó Morisaki, que “la pandemia golpeó significativamente el sector Transporte, el mismo que se ha ido recuperando, aunque no a la misma velocidad que el resto de las actividades económicas, debido a que se mantuvieron restricciones de aforo y de circulación en casi todo el año, a nivel nacional. Dichos factores no han permitido que la demanda por buses y minibuses alcance el nivel de venta observado previo a la pandemia”.

 

Motos y trimotos

De otro lado, la venta de vehículos menores (motos y trimotos) sumó 31,210 unidades al término de enero último, número inferior en 5.6% en comparación al primer mes del 2021, aunque respecto a enero del 2020 se observó un aumento de 23.9%.

Al descomponer la información se aprecia que la venta de motos subió a 21,778 unidades, superando en 1.5% el nivel observado en enero del año pasado y en 43.3% en relación a enero del 2020. En este caso, el incremento responde a la necesidad de la población de seguir movilizándose por medios seguros que permitan mantener el distanciamiento social en el contexto actual en la que nos encontramos, en medio de la tercera ola del COVID-19. Del mismo modo, la mayor demanda también se explica por el uso intensivo en actividades relacionadas a la entrega a domicilio. Por último, la venta de trimotos llegó a 9,432 unidades en enero, cifra menor en 18.7% y 5.7% en comparación con enero del 2021 y 2020, respectivamente.

Es de esperar, dijo Morisaki, que las ventas de vehículos nuevos durante el 2022 registren un ligero incremento, en línea con el crecimiento de la economía. El dinamismo que muestra la mayoría de sectores económicos sumado a la recuperación del mercado laboral impulsarían la demanda interna, y llevaría al PBI a expandirse entre 2% y 3%, dándole soporte al aumento en el nivel de venta de vehículos. No obstante, anotó, existen algunos factores de riesgo, que de materializarse podrían afectar las expectativas. “Por un lado, la incertidumbre política se mantiene, perjudicando la inversión privada y deteniendo proyectos que podrían ser beneficiosos para el país. De igual manera, mientras la pandemia no esté contenida existe la posibilidad de que una ola de contagios pueda poner en riesgo los servicios de salud, afectando el normal funcionamiento de las actividades económicas”, acotó.

Finalmente, refirió, el nivel de ventas podría verse desfavorecido por problemas de stock a nivel global, debido a la escasez de algunos suministros necesarios para la producción de vehículos, además que los puertos en todo el mundo no están funcionando a su plenitud, sumado a algunos problemas estructurales respecto a la logística e infraestructura portuaria, situación que ha encarecido el costo de los fletes, factores que podrían golpear a la oferta vehicular.