Controladores de tránsito aéreo alegan sobrecarga laboral y alertan riesgo para la seguridad aérea

La crisis ocurrida este viernes en el Aeropuerto Jorge Chávez tiene un trasfondo más complejo del que cualquiera se imagina y si no se hacen los cambios adecuados, no solo podría ocurrir un nuevo escenario de vuelos cancelados, sino un accidente trágico debido a la pésima gestión laboral de un grupo de profesionales que requieren trabajar sin estrés y bien descansados para lograr la perfecta concentración que su labor requiere.

Desde la madrugada de este viernes 2 de febrero se registraron retrasos y cancelaciones de vuelos en el aeropuerto Jorge Chávez debido a que Corpac dispuso mayor separación en los tiempos de las salidas y llegadas de aviones, ya que contaba con menos controladores aéreos.

La situación causó que muchos vuelos a nivel nacional con destino a Lima, así como los de salida desde Lima, se retrasen o cancelen dejando a cientos de pasajeros varados por varias horas. Ante la caótica situación, Corpac levantó las restricciones disminuyendo la separación de vuelos; sin embargo, el incidente afectó toda la cadena de vuelos prevista para este viernes, situación que se terminaría de normalizar este sábado. El ministro de Transportes señaló que Corpac no ha tenido una buena gestión de fatiga de los controladores aéreos, mientras que el presidente de Corpac renunció en medio de esta crisis.

¿Qué señalaron los controladores aéreos?

El Sindicato Unificado de Controladores de Tránsito Aéreo del Perú (SUCTA) manifestó su profunda preocupación por la reducción de personal que se ha dispuesto para el Centro de Control Radar de Lima y señala que esta reducción se ha dispuesto sin cumplir con una evaluación de seguridad incumpliendo así lo establecido en la RAP 311 “Servicios de tránsito aéreo”, contraviniendo la dotación establecida en el MIO (Manual de Instrucciones Operativas) de Corpac S.A. y generando riesgos a la seguridad operacional.

Reproducimos textualmente el comunicado de los controladores aéreos a continuación:

“Debemos manifestar también que nos sorprende que la DGAC (Dirección General de Aviación Civil), desconozca totalmente su función y en un entorno extremadamente delicado debido al incremento sostenido del tránsito aéreo, con una serie de falencias operacionales y en la coyuntura de un accidente aéreo reciente, presione a Corpac S.A. a reducir de manera inconsulta e ilegal la dotación de Controladores Radar que controlan todo el espacio aéreo nacional de 18 a 16 controladores, sobrecargando el trabajo en el personal remanente, bajo pretexto de un estudio desfasado realizado en una coyuntura de tránsito aéreo disminuido producto de la pandemia de COVID 19.

Si producto de esta reducción de la dotación de personal sucediera algún accidente, ¿a quién se pretenderá responsabilizar? ¿Los funcionarios de la DGAC admitirán que han realizado estas sugerencias a CORPAC S.A.? ¿Los funcionarios de CORPAC S.A. asumirán su responsabilidad por sobrecargar las labores de los Controladores? ¿O se pretenderá responsabilizar a los Controladores?

La sobrecarga de trabajo ya ha ocasionado accidentes: El accidente del Lago de Constanza o colisión aérea en Überlingen del 1 de julio de 2002 fue un accidente aéreo que tuvo lugar en el sector fronterizo entre Alemania y Suiza, cuando dos aviones, uno de pasajeros y otro de carga, identificados como los vuelos 2937 de Bashkirian Airlines y 611 de DHL, chocaron en pleno vuelo aproximadamente a las 23:35 horas (GMT) sobre la localidad alemana de Überlingen, causando la total pérdida de vidas de los pasajeros y tripulación.

De acuerdo con la investigación llevada por la Bundesstelle für Flugunfalluntersuchung de Alemania, el accidente se produjo por sobrecarga de trabajo del controlador aéreo de Skyguide, las instrucciones contradictorias entre el controlador y el TCAS equipado en los aviones, lo que produjo la confusión en la tripulación del vuelo de Bashkirian Airlines.

Corpac S.A. gozaba hasta diciembre del año pasado de una exención a la RAP311 la cual permitía a los Controladores apoyar a la empresa cubriendo turnos manteniendo periodos de descanso que permitían un adecuado descanso entre rotaciones a fin de evitar la fatiga. La DGAC en un acto de total desconocimiento de la realidad aeronáutica, no renovó la exención otorgada a Corpac S.A. exigiendo a los controladores a regresar a trabajar a turnos nocturnos a las 7:00 pm el mismo día que salen de turno nocturno a las 7:00 am, es decir con un descanso de apenas 12 horas que en la práctica con el traslado al aeropuerto se reduce a no más de 8 horas de tiempo libre, asimismo obliga a los Controladores a regresar a trabajar en su turno normal de 12 horas a las 7:00 am, habiendo salido de trabajar el día anterior a las 7:00 pm después de un turno de 12 horas que igualmente con el traslado al aeropuerto se reduce a no más de 8 horas de tiempo libre.

Esta rotación atenta contra la salud del personal de Controladores alterando aún más el ciclo circadiano y va en contra de la adecuada aplicación de un plan de fatiga, esto aunado al desmedro de la seguridad operacional causada por la reducción de la dotación de personal que recarga el trabajo en apenas 16 controladores radar para velar por la seguridad de todo el territorio nacional incluyendo ultramar constituye el escenario perfecto para un incidente o accidente aéreo causado por la fatiga de personal.

Los controladores aéreos lamentamos que en la DGAC tengamos un Director de Seguridad Aeronáutica y un Coordinador Técnico de Navegación Aérea que no respondan las comunicaciones que les hemos enviado respecto a este problema y también nos resulta realmente muy sospechoso que se mantenga en la DGAC a directivos del gobierno anterior como el Director General de Aeronáutica Civil. Cabe resaltar que la DGAC no hizo nada cuando el 16 de Noviembre de 2022 los directivos de SUCTA nos reunimos en el MTC (según consta en actas) para advertir el gran riesgo en el que nos encontrábamos al pretender inaugurar la segunda pista de Aeropuerto Internacional Jorge Chavez el 30 de enero de 2023 de manera apresurada y con incontables deficiencias técnicas, lastimosamente todas las recomendaciones que hicimos las implementaron después del lamentable accidente de LATAM que ocurrió dos días después de esa reunión.

Los NOTAMS emitidos por Corpac S.A. ocasionan demoras, pero mantienen la seguridad que es lo más importante para los Controladores de Tránsito Aéreo, quienes en los 80 años de existencia de Corpac S.A nunca hemos sido responsables de accidentes de aviación, y el trágico accidente del 18 de Noviembre del 2022 no fue producto de una falla de control tal como quedó demostrado en el informe de la Comisión de Investigación de Accidentes de Aviación (CIIA). Es nuestro deber mantener la seguridad de los vuelos a pesar de los obstáculos que nos generen las decisiones de personas que no asumen ninguna responsabilidad ni son conscientes de las consecuencias de sus malas decisiones.

Apelamos al Ministro de Transportes y Comunicaciones a fin de que viabilice una solución a este problema operacional causado única y exclusivamente por malas decisiones provenientes de funcionarios de su sector”.

SUCTA ADVIERTE

Además, SUCTA publicó un post en el que indica que las separaciones entre salidas de vuelos son para mantener el nivel de seguridad de las operaciones. También señala que la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) asfixia a Corpac y permite la reducción de personal en la torre de control del aeropuerto Jorge Chávez.